Un rebelde con causa
A simple vista cualquiera lo ‘tacharía’ de rebelde y no estarían equivocados, pero tiene una muy buena causa.
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Por Maryórit Guevara G., Asistente en Comunicación, ActionAid.
Llegó a Pantasma para compartir conocimientos, sin llegar a imaginar que sería él quien aprendería grandes lecciones.
Una de ellas: Limpiar frijoles, una experticia de la Cooperativa Mujeres de Wuale, quienes cuentan con el acompañamiento de Fumdec, nuestra organización asociada.
Él es José Miguel Gómez, de origen Guatemalteco y de profesión Ingeniero Industrial e Inspirador en Procedimientos Administrativos. Es un rebelde, pues dejó de trabajar en multinacionales, para hacer de la Ingeniería Industrial una “carrera más social”.
¿Por qué un Ingeniero Industrial en lo social?
Durante el último año de un postgrado, yo trabajaba en una importadora de producto como administrador y me tocaba contratar personal y definir manuales de funciones, ahí me dí cuenta como explotan a los trabajadores y ví que no les importa causar dañando al medio ambiente, sino sólo su rentabilidad.
Me dí cuenta que si aplicaba la carrera como me enseñaron, lo único que iba hacer era trabajar en grande multinacionales o nacionales que de alguna forma no benefician, lo único que generan son ingresos con salarios mínimo y no me sentía bien con eso, quería aplicar la carrera de una manera más social. Una ingeniería para el pueblo.
Eso me llevó a conformar un colectivo que se llama Guatebuena y a partir de ahí desarrollé talleres de economía familiar y después terminé como Inspirador.
¿Cómo te distes cuenta del puesto?
Un amigo me comentó y me envió la invitación por correo. Ví varios puesto y consideraba que no había ninguno directamente relacionado conmigo, pero bueno apliqué para la entrevista inicial por si salía una convocatoria, y fue así que me consideraron. En ese momento no estaba enfocado en temas administrativos, pero lo había recibido en la carrera y había trabajado con mujeres.
¿Y qué tal te ha parecido la experiencia?
Me ha gustado mucho la experiencia porque en algunas cosas siento que he aprendido mucho. Es justo lo que buscaba cómo aplicar mi carrera de una manera más social. Estoy identificando muchos conocimientos, muchas formas de transformar el conocimiento, indirectamente estoy desarrollando metodologías.
Luego la vivencia personal de conocer el ritmo de vida de las mujeres. El compartir con ellas que para mí es una diferencia muy clara entre un Inspirador y un consultor, porque los consultores llegan a una cooperativa están ahí una semana o un mes y luego hacen un informe, pero muy pocas veces se involucran con la gente.
No conocen los problemas cotidianos del hogar, como no poder llegar temprano a una reunión porque si no esperan que la ropa se seque cuando lleguen va a estar mojada, cosas sencillas como esas que para algunos pueden ser insignificantes. Aprender de eso ha sido muy grande.
Mientras el Inspirador si se implica y lo hace al vivir muy cerca de la comunidad, acompañarla día a día, transmitir las capacidades. Esa parte del trabajo de Inspirador es muy valiosa, tiene cambios y propuestas aterrizadas a la realidad de la gente.
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Esa es la diferencia, pero ¿Qué significado tiene para vos ser Inspirador?
Para mi ser Inspirador implica conectarse con los problemas, las situaciones de las personas y desde esa conexión, proponer cambios y mejoras para los proyectos que ellos demandan.
¿Sentiste algún impacto al moverte de Managua a Pantasma?
Fue un reto bonito la verdad. Ha sido una aventura que yo andaba buscando y me ha gustado un montón. Ha sido muy positivo el hecho de vivir mucho más en el campo, conocer nuevas personas, nuevo ambiente, nuevo ritmo me ha gustado bastante. Llevaba tres años de querer venirme a vivir al campo.
¿Has aprendido algo de esta vida y la relación con las mujeres de la cooperativa?
Me han enseñado sobre la fuerza, verlas a ellas como algunas veces con enfermedades, con obstáculos siguen luchando. He aprendido mucho de la perseverancia, porque a veces uno por pequeños detalles se quiere dar por vencido.
También he aprendido ciertas cosas relacionados a temas administrativos, porque uno a veces pone soluciones más complicadas y se pueden encontrar soluciones más prácticas.
¿Qué le recomendarías a las y los nuevos Inspiradores?
Principalmente que estén preparados para adaptarse a otras condiciones de vida, adaptarse a los ritmos de la otras personas, generar un balance en las propuestas que salgan de la conciliación entre ambos puntos de vista y también ritmos de trabajo.
Y estar listo para compartir mucho conocimiento, aprender, para ser buen maestro tener la humildad de aprender de esa forma dar el ejemplo. Escuchar y crear confianza en las personas.
¿Piensas volver a aplicar como Inspirador?
Para corto plazo no, pienso el otro año vivir en un país donde seguramente no hay puesto de Inspirador, pero a futuro si me interesaría. Me gusta esta experiencia.

